Vijariego, un vino singular

5000 botellas guardan la máxima expresión de la añada 2019, un vino catalogado en la propia bodega como ‘particularmente raro’. Ellos no cejan en su empeño de seguir elaborando este varietal rústico y prácticamente extinguido en la Península y en regresión en Canarias, donde fue introducido desde el comienzo de la conquista deTenerife (1496).

Es una planta muy vigorosa, rastrera, resistente a enfermedades, con racimos de mediano tamaño con granos gordos, redondos, de color blanco-verdoso y con piel gruesa y dura. Su rusticidad, además de su resistencia a enfermedades criptogámicas, hace que no resulte apetecible para los conejos que asuelan el viñedo de Lanzarote. Quizás por esta razón se ha mantenido en parajes donde las coladas volcánicas son el refugio de los roedores y donde resultan especialmente dañinos.

En la actualidad, Lanzarote produce más de la mitad del Vijariego que se cultiva en el Archipiélago. Como el resto de variedades lanzaroteñas, es prefiloxérica, plantada a pie franco, bajo un manto de arena volcánica y protegida de los vientos por muros de piedra.

Al igual que la Malvasía Volcánica, es una variedad terpénica y de elevada acidez natural. Es la última en vendimiarse, junto con la moscatel, con un retraso de dos o tres semanas respecto a las restantes variedades, es decir, a finales de agosto o comienzos de septiembre. Es muy importante hacer un seguimiento de la evolución de la baya para calcular el momento más conveniente para su vendimia.Dado que su hollejo es duro, grueso y complicado de prensar, la vinificación es dificultosa. Además, el mosto es viscoso y difícil de desfangar, de modo que algunos años ha sido clave el centrifugado.

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